lunes, 12 de agosto de 2013

Hola:
¿Hay alguien ahí?
Supongo que todavía no.
A lo mejor algún día alguien, algún despistado, algún aburrido, alguien en general (tampoco estoy para ponerme exigente), lee éste mi estreno en el mundo del blog y la comunicación vía internet y le interesa algo de lo que aquí exprese cuando me acuerde y tenga tiempo y ganas de expresarlo.

Comenzaré diciendo que trabajo como conductor. Conductor en el sector del transporte de viajeros por carretera. Soy conductor por cuenta ajena. Trabajo en una empresa de autobuses y/o autocares. Una gran empresa. Una empresa grande. De las más grandes del país. Por lo pronto no voy a decir su nombre; sólo diré que empieza por A y acaba en a. Quizá con el tiempo y si tengo motivos para ello, para enorgullecerme de pertenecer a su plantilla (cosa que ahora no ocurre) desvele esta incógnita que, por otra parte, tampoco es tan difícil de adivinar.

Vivo y trabajo en Catalunya, donde esta empresa tiene importantes líneas, como en el resto de España. Sé que, como toda gran empresa la imagen es un elemento muy valorado por estos grandes entes, tan llenos de ejecutivos encorbatados y con zapatos tan caros y lustrosos. Sé también, que lo que ocurre aquí en Catalunya con las nóminas de sus trabajadores, no ocurre en el resto del país. Y lo que ocurre con dichas nóminas es bien sencillo. Sencillo de exponer; quizá no tan sencillo de explicar, mucho menos de justificar: que esta empresa, con ejecutivos tan encorbatados y que calzan zapatos tan brillantes y con una valoración tan alta de su propia imagen sustraen de dichos pagos mensuales de sus trabajadores sustanciales cantidades de dinero que utiliza, en estos tiempos que corren (¡con tanta crisis!) para financiarse de forma, no sólo gratuita, sino que, como ya explicaré más adelante (quizá en un siguiente blog) hasta con sustanciales ganancias.

El motivo de editar este blog es muy simple. Que, si tengo suerte, haya alguien que lo lea. Que, si tengo más suerte aún, pertenezca al gremio. Que, si fuera posible, ese o esos formaran parte de alguna o algunas empresas que son propiedad de esta "Gran Empresa" y tuvieran la misma inquietud que yo y otros cientos más que no se atreven a despegar los labios por temor (¡¡con la que está cayendo!!) a represalias, léanse despidos y/o sanciones, que osen escribir aquí para unir nuestras voluntades y conseguir que ya que, en su momento, accedimos por el bien de esta "Gran Empresa" y de la conservación de nuestro puesto de trabajo (nosotros que somos tan afortunados de tener uno) a una rebaja muy sustancial de nuestro salario, por lo menos se nos abone el dinero que en justa medida nos pertenece por el trabajo que realizamos.

Por lo pronto y por ahora, ya está bien para ser mi estreno en este mi blog. Lo dicho, si alguien se siente identificado, aunque no sea del ramo, pero que ya esté cansado de contribuir al enriquecimiento de los de siempre con nuestro dinero y esfuerzo, y quiera expresarlo en este blog, le estaré muy agradecido.